miércoles, 10 de noviembre de 2010

JIN PING MEI (IV)

        Se prosigue en la lectura y avanzan los dispares acontecimientos. La crítica social avanza y no deja enmasacarados títeres con la cabeza puesta y así se ataca a los monjes budistas con este pasaje:

       "Son espectros hambrientos de sexo
       como los orangutanes de largo pelo entre las bestias.
Olvidando sus votos cuando persiguen el placer,
manchan el sendero trazado por los patriarcas.
Esas criaturas sólo pueden verse
en su hábitat natural,
y jamás habría que invitarles
a las casas de las personas decentes."


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