martes, 2 de noviembre de 2010

CAPITULO 37

"Flor Purpúrea tenia un vicio enfermizo muy especial: cuando entraba en amoroso combate, exigía de su pareja que cogiera la flor en el patio de atrás mientras ella se estimulaba por delante: tan sólo por este procedimiento alcanzaba el anhelado climax. Si no era así, aquella pobre mujer no llegaba a ninguna parte. Incluso cuando su esposo Han Daoguo la poseía, lo hacía habitualmente por la puerta trsera y sólo un par de veces al mes por la de la calle. También imponía una segunda exigencia no menos morbosa: chupar el miembro de su adversario el mayor tiempo posible. A veces lo hacía la noche entera y ni así quedaba satisfecha. Por más gachas que su pareja hubiese eyaculado, gracias a su habilidad con lo labios y la lengua, el arma se recuperaba rápidamente y volvía a lucir tiesa y rozagante. Fueron estos dos vicios de la mujer los que rindieron el apetito sexual de Ximen Quing y, con él, su corazón".
           
                                                                              Fragmento procedente del capítulo 37 de Jin Ping Mei.

Obra narrativa escrita entre el XVI y el XVII, prohibida en su propio país hasta la actualidad y se considera una novela de crítica social, aunque parezca otra cosa. Se la considera como una de las más importantes dentro de la literatura mundial. Se considera que la Novela de Genji (Shikibu) del primer cuarto de siglo XI , el Quijote de Cervantes (XVII) y ésta misma, merecen ser citados como ejemplos anteriores al XVIII de lo que se entienden como novelas adultas : de amplias dimensiones, sofisticada estructura, penetración psicológica y brillantes diálogos.

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